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La primavera la alergia altera

Febrerillo el loco nos deja, como siempre, un anticipo de calorcito y las plantas, con su preciso radar, ya van apuntando hojas con el cambio de longitud de onda de la luz de esta temporada; las semillas germinan en lo taludes… Parece que todo está preparado para la fiesta, atentos: ¡¡Llega la primavera!! Y, a modo de confeti, tenemos puñados de polen preparados para su lanzamiento, si a algún impaciente no se le ha escapado ya.

Por supuesto, la gente con alergia estacional no está muy entusiasmada con la fiesta, a la que forzosamente ha de asistir… Cosa fácilmente explicable si pensamos en lo que para ellos supone el contacto con el temido polen al que son sensibles: estornudos, picores, lagrimeo constante, narices taponadas… Eso en el mejor de los casos, porque la reacción puede complicarse hasta la dificultad para respirar o las crisis de asma que sufren los asmáticos (sí, en la mayoría de los casos, el 80%, el asma es de causa alérgica).

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¿Cómo prevenir intoxicaciones alimentarias en verano?

El correcto lavado y desinfección de verduras, vegetales y demás alimentos es necesario para evitar intoxicaciones alimentarias, muy comunes especialmente en verano, cuando menos cuidado tenemos con la higiene alimentaria en el hogar y fuera de él y las altas temperaturas hacen proliferar bacterias y virus en la comida.

Entre los sintomas se encuentran:

  • Calambres abdominales
  • Fiebre
  • Náuseas
  • Diarrea

Es importante conocer cómo lavar y desinfectar frutas y verduras para eliminar los restos de pesticidas, así como el correcto lavado de huevos para eliminar restos de plumas, heces de gallinas, etc., y prevenir intoxicaciones como Salmonella. Esta se produce por la ingesta de un producto contaminado o en mal estado.

Las intoxicaciones alimentarias pueden evitarse con ozono, al tratarse del perfecto aliado para la desinfección de alimentos y seguridad alimentaria en general, acabando con el problema de un modo sencillo, eficaz y totalmente seguro. Aparte de su función desinfectante, se da la circunstancia, además, de que las frutas son de fácil y rápida limpieza con agua ozonizada, pues el ozono es un gas natural cuyo poder de oxidación sustituye los químicos como la lejía para el lavado por inmersión, sin necesidad de utilizar ningún otro producto.

El equipo más adecuado para ello es el Generador de Ozono doméstico. Gracias a su aplicación en agua para el lavado y desinfección de frutas y verduras, elimina de manera segura y eficaz pesticidas y bacterias de tus alimentos, así como suciedad y microorganismos en otros productos como los huevos. Todo ello sin dejar residuos químicos en los alimentos, previniendo la contaminación cruzada entre alimentos y las intoxicaciones alimentarias y garantizando la eliminación de contaminantes y microorganismos de origen biológico como Salmonella,  Lysteria, la Escherichia Coli o el Clostridium botulinum.

Mejora la conservación de alimentos

Del mismo modo, el ozono mejora la conservación de las frutas y alimentos en general mediante una ozonización ambiental en frigoríficos, zonas de almacenaje, prolongando su frescura.

Otros puntos de control son la higiene de cuchillos y cubiertos utilizados en su manipulación y consumo, perfectamente higienizables mediante ozono u otros métodos de esterilización como los rayos UV.

Por otro lado, conviene extremar especialmente las precauciones con todos los alimentos frescos, pues estos microorganismos son más fácil de encontrar en ellos, sobre todo si están expuestos a contaminaciones cruzadas o a temperatura ambiente y se ha roto, por tanto, la cadena del frío.

En ocasiones, prevenir intoxicaciones alimentarias con el lavado de frutas puede resultar insuficiente si no se mantiene un control del resto de los alimentos y del entorno en el que se trabaja.

Particularmente, la contaminación de las frutas puede producirse desde su cultivo (pesticidas, riego con aguas contaminadas, entran en contacto con insectos u otros animales) y recolección hasta el momento del consumo.

En el caso de los establecimientos profesionales o industrias alimentarias, la cadena de suministro finaliza en el usuario final, por lo que una buena conservación o manipulación es esencial para evitar intoxicaciones. Afortunadamente, las soluciones con ozono resultan idóneas en todos los sentidos.

Soluciones para combatir la alergia

16 millones de personas sufren algún tipo de alergia en España. De estas, 8 millones son alérgicas al polen. Su aparición suele estar relacionada con el polvo, productos químicos, ácaros, pelos de mascotas, el humo del tabaco, polen y un largo etcétera de partículas nocivas que se encuentran suspendidas en el aire. Es al inhalarlas, o simplemente al entrar en contacto con ellas, cuando el organismo reacciona de forma reactiva.

Entre los síntomas se encuentran estornudos y problemas respiratorios que pueden llegar a provocar cuadros asmáticos de distinta gravedad. Por otro, el simple contacto con la piel y mucosas también ocasiona síntomas muy molestos, principalmente lagrimeo, goteo nasal, picor en la piel, ojos, nariz y garganta.

Prevenir un doble riesgo

Aunque no siempre son partículas dañinas, -hablamos, por ejemplo, del polen o del polvo doméstico-, el simple hecho de que puedan provocar reacciones alérgicas hace que tengamos que considerarlas perjudiciales y necesitemos minimizarlas.

Por el contrario, algunas de esas partículas alergénicas sí representan un serio peligro para la salud. Al inhalarlas llegan hasta los pulmones, donde pueden introducirse en el sistema circulatorio y suponer un peligro para nuestra salud que, con el tiempo, puede derivar en enfermedade.

Por lo tanto, el problema de la polución ambiental va más allá de las reacciones alérgicas, y afecta a toda la familia, independientemente de su reacción ante los alérgenos. ¿La solución? Afortunadamente, la misma en ambos casos: purificar el aire de forma eficaz para lograr un hábitat saludable que resulte preventivo.

Objetivo: un ambiente saludable

Los ambientes interiores que no son todo lo saludables que debieran representan un importante riesgo, en especial para aquellas personas que tienen problemas de alergia, niños y personas mayores.

¿Pero, qué entendemos por un aire saludable? Simplemente, un aire limpio, libre de polución y de partículas alergénicas, cuya presencia es mucho más habitual de lo que se puede pensar.

Más que una mayor o menor salubridad, lo decisivo será la existencia de partículas alergénicas que pueden desencadenar episodios alérgicos de distinta gravedad en función de la susceptibilidad de las personas. Es más, del mismo modo que una persona que no se considera alérgica puede sufrir reacciones alérgicas en el momento menos pensado, también un alérgico es susceptible de manifestar reacciones de distinta gravedad de la forma más inesperada.

Son muchos los factores que podrían explicarlo. Sin embargo, no cabe duda de que un aire más limpio reduce de forma significativa las posibilidades de que éstas se desencadenen. No en vano, en el entorno doméstico o laboral, entre otros espacios interiores, es común encontrar un sinfín de agentes contaminantes. ¿Pero, cómo acabar con ellos? ¿Realmente existe algún método para purificar el aire de nuestro hogar o lugar de trabajo de forma accesible y eficaz? Afortunadamente, la respuesta es positiva.

Remedios contra la alergia

En primer lugar, es importante que, para poder disfrutar de la primavera, uno tenga identificado aquello a lo que es alérgico. No está de más comprobar las provisiones de polinización y tener en cuenta que el grado de presencia de las sustancias no es el mismo en unos meses que en otros. Por ejemplo, los meses de mayor presencia del olivo son mayo y junio. Sin embargo, el periodo de las gramíneas va de abril a julio. De la misma manera, es recomendable lavarse las manos con regularidad para eliminar los restos de polen. El castaño, el abedul y el pino son algunos de los árboles que producen polen, lo cual es bueno tener en cuenta.

En cuanto al ambiente del hogar, utilizando los purificadores de aire de última generación podemos conseguir una rápida solución con una gran eficiencia. En el mercado encontraremos aparatos de uso doméstico idóneos para lograr un aire limpio e higienizado que minimice las alergias y prevenga problemas de salud.

¿Por qué un purificador de aire?

Los purificadores de aire son dispositivos que funcionan a partir de una suma de tecnologías especializadas en su tratamiento. Sus resultados son óptimos precisamente gracias a esta actuación múltiple que también está diseñada para programarse de forma selectiva.

Se tratan de aparatos de diseño compacto, alto rendimiento y máxima eficiencia energética, que requieren un mantenimiento mínimo. Sus características consiguen el objetivo perseguido: mantener una calidad del aire de forma continua, un requisito esencial para las personas alérgicas que también resulta fundamental para la salud de toda la familia.

Si nuestro problema son las alergias, los purificadores pueden servirnos de gran ayuda para reducir su incidencia con efectividad

Gracias a la profunda higienización de la atmósfera también son eficaces en la prevención de contagios y, del mismo modo, agiliza la recuperación de personas que se encuentran convalecientes.

Por otra parte, constituyen la mejor opción para conseguir un aire interior de calidad, convirtiendo nuestro hábitat doméstico o de trabajo en un lugar sano y confortable en el que dará gusto respirar.

Funcionamiento y eficiencia

Estos equipos de tratamiento del aire interior llevan a cabo una filtración de alta eficacia que purifica el aire liberándolo de todo tipo de partículas nocivas o simplemente molestas.

Esta se realiza mediante la actuación de distintos filtros de alta eficiencia y sistemas de desinfección como el ozono, los rayos ultravioleta, la ionización y los filtros Hepa y de Carbón Activo. Todas ellas tecnologías que realizan un trabajo conjunto para el logro de los mejores resultados.

El funcionamiento de los purificadores de aire para uso doméstico o en entornos laborales es sencillo. No en vano, son aparatos diseñados para un uso automatizado. Estos funcionan de manera manual o permiten la posibilidad de programarlos el tiempo que se estime necesario.

De este modo, el purificador se revela como un equipo capaz de mantener la atmósfera en un estado óptimo. Los distintos niveles de actuación nos será de gran ayuda, por ejemplo, si hemos abierto una ventana y han entrado partículas de polen en la estancia, para hacer un tratamiento intensivo en una habitación en la que haya polvo o mascotas o, pongamos por caso, con el fin de purificar una atmósfera cargada, con humo y olor a tabaco.

El resultado es un aire limpio en profundidad, sin dejar residuos de ningún tipo, desodorizado e higienizado. Por un lado, acabamos con la práctica totalidad de virus, bacterias, hongos, mohos, esporas y partículas químicas que suponen un riesgo para la salud.

Igualmente, como hemos visto, la higienización incluye la desodorización y una eliminación también casi completa de compuestos alergénicos. Por lo tanto, no es necesario el uso de ambientadores ni otros productos de base química, a menudo desencadenantes de alergias.

Es más, si queremos evitar el uso de productos de limpieza convencionales para evitar alergias, tenemos la opción de usar el agua ozonizada, que cuenta con un gran poder desinfectante y es ideal para complementar la actuación de los purificadores de aire.

Del mismo modo que el purificador de aire nos ayuda a hacer de nuestro hogar o lugar de trabajo un espacio sano y confortable, tiene una gran eficacia para prevenir las alergias. No en vano, elimina polen ácaros, polvo, microorganismos, humo, olores y, en fin, compuestos orgánicos e inorgánicos alergénicos que, en muchos casos, también son perjudiciales para nuestra salud.

Todo lo que necesitas saber sobre la alergia

Descubre la información fundamental sobre la alergia, sus principales síntomas y las mejores formas de combatirla y de prevenir su aparición

Madrid, 7 de mayo de 2018.- La alergia es un problema que sufren miles de personas en todo el mundo. Se trata de una reacción de hipersensibilidad, es decir, una respuesta desproporcionada del sistema inmunológico ante determinadas sustancias que suelen ser inocuas para la mayoría de personas, y que se conocen como alérgenos. Estos alérgenos provocan síntomas muy molestos que se pueden aliviar mediante un buen purificador de aire doméstico.  

Existen multitud de alérgenos diferentes, que se pueden encontrar en la naturaleza o también en compuestos químicos. En la mayoría de los casos, las alergias se intensifican en primavera, ya que es cuando se incrementa la producción del polen, uno de los alérgenos más comunes.

También son muy frecuentes otros tipos de alergias, como la alergia al epitelio (piel) de los animales domésticos, en especial a los perros y a los gatos, la alergia a los ácaros de polvo, a las picaduras de insectos o a algunos fármacos y alimentos.
Las causas más comunes de la alergia

Una gran parte de la población sufre algún tipo de alergia, y cada vez se produce un mayor incremento, en especial en los países occidentales. Por ello, se recomienda buscar algún tipo de solución para evitar sus molestos síntomas, como puede ser la instalación de purificadores de aire, ya que actúan contra una gran variedad de alergias al eliminar el polvo, el polen y otros alérgenos que se encuentran en el ambiente.

Uno de los tipos de alérgenos más comunes, como hemos comentado, es el polen. La producción de polen se incrementa en primavera en casi todas las especies; hay una gran cantidad de plantas cuyo polen provoca alergias, en especial, las gramíneas, el olivo o la parietaria.

También pueden provocar alergia algunos hongos ambientales, en concreto sus esporas, partículas minúsculas que son su modo de reproducción, y que, al ser aspiradas, pueden desencadenar algunos síntomas alérgicos como asma, conjuntivitis o rinitis.

Los ácaros del polvo son otro de los alérgenos más comunes. Se trata de unos insectos diminutos que aparecen sobre todo en zonas cálidas y húmedas (almohadas, alfombras, peluches…), con el polvo. En estos casos, un purificador de aire doméstico digital, puede ser la mejor solución, ya que elimina gran parte del polvo suspendido en el aire, así como todo tipo de sustancias y hongos que aparezcan en el ambiente.

Son muy frecuentes además las alergias a los animales, sobre todo al epitelio de gatos, perros y caballos.

Por otro lado, también hay una gran cantidad de alimentos que producen alergias en muchas personas. Las más habituales son la alergia a los productos lácteos, como la leche o el queso; al huevo; a los frutos secos como las nueces, los cacahuetes, las almendras o las avellanas; al trigo, el marisco, a la soja o al chocolate.

Puede haber una predisposición hereditaria a padecer alergia, aunque no siempre es así. También se puede desarrollar una sensibilización de forma espontánea hacia una sustancia determinada por la bajada de defensas del sistema inmunológico, después de una infección vírica o por otras causas.

Síntomas de la alergia y prevención

Las alergias no suelen ser graves, aunque sí producen síntomas muy molestos y, además, pueden derivar en afecciones de mayor gravedad, como puede ser el asma. Hay distintos grados en las reacciones alérgicas, que pueden ir desde leves a graves.

Los principales síntomas de la alergia son los estornudos frecuentes, el picor y el lagrimeo constante de ojos. Para aliviar estos síntomas, una opción muy recomendada es un purificador de aire, que desinfecta el aire y minimiza los efectos perjudiciales que suelen tener las alergias, además de eliminar los malos olores de la estancia.

En los casos de alergias más graves, como suelen ser las alergias a determinados alimentos, medicamentos o picaduras de insectos, pueden aparecer problemas respiratorios causados por estos alérgenos, un descenso de la presión o dificultades en el corazón.

Para prevenir los síntomas de las alergias, la medida más importante es evitar los alérgenos que los desencadenan. En algunas ocasiones resulta muy complicado evitar por completo el alérgeno o los alérgenos que nos afectan, por ejemplo, cuando tenemos alergia al polvo, al moho o al polen. Lo mejor entonces será reducir en la medida de lo posible el contacto con el mismo. Para ello, debemos limpiar muy a menudo los lugares en los que se suele acumular el polvo, como las cortinas o las alfombras, (siempre con una aspiradora, para evitar su dispersión y posterior inhalación) o adquirir un purificador de aire.

 

Más información: https://ozonohogar.com/es/