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Como hacer desaparecer insectos y pequeños animales sin usar químicos

Moscas, mosquitos o roedores son muchas veces, contra nuestra voluntad, animales “domésticos”; y no porque los adoptemos como mascotas, claro. Los insectos y los pequeños animales son auténticas plagas que se han habituado a la presencia humana y aprendido cómo sacar provecho de ella.

Es incuestionable que alguno de nuestros comportamientos puede atraer a cierto tipo de animales, pero aún en el caso de que mantengamos una perfecta higiene en nuestro hogar, resulta inevitable la presencia, sobre todo en zonas poco frecuentadas como desvanes, almacenes o en las zonas de jardín, de animales no deseados, desde artrópodos (arañas, moscas, mosquitos, chinches…) hasta aves o pequeños mamíferos cuya presencia no tiene porqué resultar perjudicial (pensemos, por ejemplo, en los murciélagos, que tan importante papel desempeñan en la eliminación de moscas y mosquitos), siempre que no se establezcan permanentemente en el interior de las viviendas. Evidentemente, hay ciertas especies que sí suponen un riesgo para la salud, como ciertos insectos o roedores.

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Por ejemplo, tendemos a ver a la mosca sólo como una molestia, pero es un hecho que estos insectos constituyen uno de los principales portadores de enfermedad en todo el mundo. En efecto, los microorganismos patógenos son “recogidos” por las moscas en la basura, el alcantarillado y otras fuentes de suciedad. Las moscas regurgitan y excretan en los lugares en los que se posan, por lo que son la herramienta perfecta para la transmisión de enfermedades. Las moscas domésticas son sospechosas de la transmisión de, al menos, 65 enfermedades únicamente en los seres humanos.

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Asimismo, los mosquitos pueden llegar a ser un verdadero peligro, independientemente de las molestias que su picadura ocasiona: son los animales que más muertes provocan cada año, al ser estos insectos portadores de virus mortales para el hombre que transmiten con una simple picadura. Además, cada vez se vuelven más resistentes a los biocidas, con lo que resulta cada vez más difícil acabar con ellos. Por no hablar de ratas y ratones, que además de hacer desaparecer nuestra comida, son portadoras de patógenos y causan daños en las infraestructuras de las edificaciones.

Los productos químicos no tienen impacto

La lucha química, a pesar de ser cada vez más específica y tener menor impacto, tanto sobre la salud humana como sobre el medio, no deja de resultar perjudicial, por poco tóxicos que sean los productos aplicados. La inhalación de residuales de plaguicida no deja de ser nociva en mayor o menor medida, sin contar con que muchas veces los animales diana acaban por desarrollar tolerancia a los productos que se aplican habitualmente, por lo que nos vemos obligados a aumentar las dosis o adquirir biocidas cada vez más agresivos, con el riesgo que ello implica para nuestra propia salud.
Por supuesto, más eficaz que el control de una plaga ya declarada, es la prevención de su aparición.

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A este respecto, los métodos físicos son los que mejores resultados obtienen, aunque a veces pueden resultar antiestéticos o poco higiénicos. Por ejemplo, la tela mosquitera, o los aparatos electrocutores de insectos, que despedazan literalmente las moscas o mosquitos que entran en ellos, dispersando, en muchas ocasiones, sus fragmentos.
Evidentemente, un método que consiga repeler los insectos sin el uso de sustancias químicas ni barreras materiales visibles, sería ideal para zonas exteriores como jardines o invernaderos, tanto como para ciertas zonas interiores como desvanes, garajes, naves, etc., donde es frecuente la entrada inadvertida, por falsos techos o aberturas de cualquier origen, de animales pequeños que convierten el recinto en su madriguera, con los consecuentes problemas de suciedad, deterioro de muebles y estructuras y ruidos molestos que ello implica.

El ultrasonido como repelente de insectos y pequeños animales

Para estos casos, pues, resultan ideales los equipos que, gracias a la emisión de ultrasonidos, consiguen mantener alejados a los animales que habitualmente suponen un problema en nuestros hogares, como es el Repelente de insectos y pequeños animales de Ozonohogar. El sistema que usa este equipo se basa en la alteración, por medio de ultrasonidos, del comportamiento de los insectos.
Los ultrasonidos son ondas acústicas con frecuencias muy por encima del umbral de audición del oído humano, (aproximadamente 20.000 Hz); es decir, que esta gama alta de sonido es imperceptible para el oído humano, y no interfiere tampoco con los aparatos eléctricos que puede haber en el hogar (televisor, alarmas, etc.).

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No utiliza productos químicos ,emite ultrasonidos. Se evita la inhalación de sustancias tóxicas y  olores que  desprenden de estos. Es seguro e inofensivo.

 

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Aunque la bibliografía es contradictoria, y existen tanto estudios que avalan la eficacia de los ultrasonidos en el control de plagas, como otros que lo ponen en duda, lo que es innegable es que este tipo de ondas perturba el comportamiento normal y, según algunos ensayos, hasta la comunicación, de los animales que los perciben. Así, los estudios demuestran que, en interiores, y siempre que se apliquen correctamente, estos sistemas son muy eficaces, ya que los ultrasonidos aturden a los ejemplares de la especie en cuestión (no todos los ultrasonidos sirven para todas las especies: cada una tiene un rango específico de frecuencia a la que es sensible), poniéndolos en un estado de estrés constante que consigue que, finalmente, el animal se moleste y abandone o evite el lugar.

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El repelente de insectos y pequeños animales de Ozonohogar presenta la enorme y evidente ventaja de no utilizar productos químicos de ningún tipo pues emite ultrasonidos. De esta manera se evita la inhalación de sustancias tóxicas y los olores que se desprenden de estos, por lo que se puede afirmar que es totalmente seguro e inofensivo, tanto para el ser humano como para sus mascotas.

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Como ya hemos comentado, existen varios niveles de frecuencia según los tipos de insectos y pequeños animales que se desee ahuyentar; el volumen es también una variable que se debe tener en cuenta a la hora de ahuyentar unos u otros animales.
Por último hay que señalar que este método no traspasa las paredes. Estas áreas donde el ultrasonido no llega son técnicamente llamadas conos del silencio y los insectos o pequeños mamíferos tendrán vía libre en ellas, lo que significa que debería instalarse un equipo por ambiente a tratar.