¿Puede eliminar un ozonizador de aire el olor a tabaco?

Lejos de provocar mezclas de olores o de añadir sustancias químicas a la atmósfera, el uso de un ozonizador puede acabar con el problema de forma definitiva

La eliminación de los olores de tabaco es una ardua tarea que, seamos sinceros, realmente no acaba de salir bien cuando se recurren a métodos poco eficaces. Por ello, con el fin de evitar el uso de productos químicos, el uso de un ozonizador de aire puede presentarse como una buena alternativa.

La clave de la eficacia del ozonizador no es otra que el hecho de estar basado en la tecnología del ozono, entendida como un desinfectante que suma numerosas ventajas gracias a su poder oxidativo, totalmente inocuo para la salud a las bajas concentraciones utilizadas. Inyectado en el aire en cantidades ínfimas, nos proporciona un arma infalible para que los olores de tabaco sean cosa del pasado.

¿Por qué el ozono?

El uso del ozono para el tratamiento de olores es ya un clásico en el ámbito industrial, profesional y también doméstico. Sin embargo, los ozonizadores caseros han sido los últimos en llegar al mercado, si bien llevan ya años ofreciendo resultados de probada eficacia.

En los últimos años, además, hemos asistido a un boom importante de distintos modelos. Una mejor oferta que nos ayudará a elegir el ozonizador u ozonizadores idóneos para acabar con los distintos focos que puedan llenar la casa de olor a tabaco.

Igualmente, el poder desodorizante del ozono permite tratar cualquier otra pestilencia que enrarezca el ambiente de nuestro hogar. Desde olores a pañales de bebé recién cambiados o a comida, e incluso a comida quemada, pinturas, barnices, limpiadores domésticos, cosméticos, etc.

O, por ejemplo, será infalible con los olores propios de las casas donde hay mascotas. En suma, podremos erradicar cualquier olor que nos resulte desagradable con un simple tratamiento ozonizador que apenas durará unos minutos.

La eficacia del ozono en el aire

Para lograr sacar el mayor partido a esta tecnología, precisaremos de un aparato ozonizador que responda a la medida de nuestras necesidades. Sobre todo, es importante tener una idea clara de los aparatos ozonizadores que podemos encontrar en el mercado para decidir qué aparatos son los más convenientes en nuestro caso.

En la elección influirán distintos factores: desde el presupuesto, las preferencias personales u otros usos que queramos darle al ozonizador. Actualmente tenemos la suerte de poder elegir aparatos de muy distintos diseños.

Los más específicos para acabar con el olor a tabaco pueden ser, entre otros, aquellos ozonizadores de aire que tengan la potencia necesaria para cubrir la estancia o estancias que deseemos cubrir. Su funcionamiento, por otro lado, en general será sencillo, con función temporizadora para mayor comodidad, al tiempo que podamos programar sus tratamientos cada cierto tiempo para olvidarnos del aparato.
Los ozonizadores específicos para acabar con el humo tienen forma de cenicero. Son equipos de gran eficacia, pero su uso quizá pudiera estar más recomendado de modo complementario.
En todo caso, cada persona o familia tiene sus preferencias, hábitos y maneras de ver las cosas, por lo que la variedad de aparatos está precisamente para facilitar una elección personalizada. Al margen, para hacer una compra maestra debemos resolver antes las dudas que nos surjan, idealmente consultando con expertos, ya sean fabricantes o distribuidores.

Por otra parte, también podemos optar por la alternativa que nos ofrecen los modernos purificadores de aire con función ozonizadora. No en vano, los purificadores de aire son aparatos de grandes prestaciones, que nos ayudan a mejorar la calidad ambiental de forma integral, atacando también el problema del tabaco gracias a la suma de tecnologías.

Entre otras, son fundamentales el ozono, los filtros de aire de calidad, los rayos ultravioleta y los iones. Su eficacia se debe, además, a la posibilidad de realizar programaciones a la medida de nuestras necesidades. En el caso del humo y hedor del tabaco, actúa tanto capturando las partículas contaminantes como los malos olores y, en fin, purificando la atmósfera interior de casa prácticamente a la carta.

Calidad ambiental en tu hogar

La calidad ambiental en el hogar implica realizar tratamientos también en superficies de distinto tipo, puesto que el humo se incrusta en suelos, cortinas, ropa de cama y un largo etcétera de lugares. Por lo tanto, también habremos de tener una estrategia específica para acabar con estos olores a tabaco.

De nuevo, la tecnología del ozono nos proporciona la solución más idónea. Sin ir más lejos, podremos acabar con el mal olor del tabaco en superficies que no admitan lavado aplicando directamente el chorro de aire del ozonizador durante unos minutos. Será un tiempo suficiente para conseguir una purificación completa.

Es decir, al tiempo que acabamos con los olores realizamos una limpieza en profundidad en seco. Si queremos mojar la superficie o tejido, bastará con utilizar agua ozonizada, bien haciendo la colada a mano o a máquina.

Cómo podemos quitar el olor a tabaco del ambiente Se recomienda realizar tratamientos en superficies donde el humo puede incrustarse

 

Si somos fumadores o pasamos parte del día en espacios cerrados en los que se fuma, entonces el olor llegará a casa a través nuestro, impregnado en la ropa, el pelo y en el propio cuerpo. También en estos casos el agua o aire ozonizados nos ayudarán de forma definitiva, ya sea mediante el lavado de manos con agua ozonizada o duchándonos con agua tratada con este gas natural, de efectos cosméticos y terapéuticos.

Igualmente, convirtamos la lavadora en un aliado contra los malos olores que convierten los tejidos y ropa en general en un problema. Eliminar el olor a tabaco y otros malos olores será tan fácil como utilizar la lavadora como siempre y dejar que el agua ozonizada haga todo el trabajo.

Al tiempo que el ozono disuelto en agua en cantidades mínimas nos cuidará la lavadora y prolongará su vida, a la vez ahorramos agua caliente y detergentes, logrando finalmente una ropa perfecta que olerá a limpio. Si deseamos añadir suavizante también podemos hacerlo, si bien necesitaremos mucho menos para obtener el mismo resultado.

La conclusión general, por lo tanto, es muy sencilla. La versatilidad del ozono será de inestimable ayuda para acabar de una vez por todas con el problema de los olores a tabaco, además de brindarnos una herramienta infalible para desodorizar ambientes y superficies. Bien sea ozonizando la atmósfera o aplicando aire o agua tratados con ozono, obtendremos unos resultados de gran eficacia de forma rápida, asequible y segura para personas, mascotas y medio ambiente.

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